06-08-2009 - Nota
Hombres Bailarines: El príncipe Thaleb
por Paola Jarami

Es posible que Amir Thaleb sea un nombre que todos quienes lean esta columna conozcan. Para mi es difícil hablar de este bailarín, pues mi objetividad no es completa ya que tengo un especial aprecio por la persona que se esconde detrás del bailarín.

Este trasandino que conquista transversalmente a públicos coreanos, rusos, italianos, argentinos y más, es posiblemente único en su tipo. A pesar que hoy vemos a otros bailarines hombres en la escena internacional, Amir guarda un estilo propio con muchas características que le han dado a la danza oriental una nueva línea. Su búsqueda incansable de estilos, innovaciones y de tratar de incorporar el teatro o más bien la teatralidad en la danza han hecho que en escuelas de otros países se hable de la técnica Thaleb.

Ha estado en varias ocasiones en nuestro país, y he sido testigo de las emociones que genera en quienes lo ven bailar. Hombres y mujeres caen rendidos ante su encanto, y es que baila incluso con las cejas, haciendo guiños y coqueteando descaradamente con un público que cuando no lo conoce mira escéptico y que al final aplaude a rabiar.

Su escuela es en Argentina símbolo de la evolución que ha tenido la danza árabe, en ese país. Miles de alumnas asisten para tomar clases con el príncipe quién trabaja un estilo del que casi podemos decir, se han hecho dueños los argentinos, el bellydance estilizado. Pero Amir no solo es Bellydance estilizado, es mezcla de sonidos y elementos, es búsqueda de pausas en lugares no esperados. El llena con su presencia y capta toda las miradas.

Me propuse hacer esta nota hablando de su biografía, pero finalmente no pude. Creo que para conocer al hombre pueden visitar www.amirthaleblife.com y por esta vez solo hablare de la impresión que tengo de él.

Cuando he visto bailar, hace ya unos meses a otros bailarines hombres en escenarios de nuestro país, incluyendo compatriotas argentinos del mismo Amir, puedo decir que hay ciertos talentos que se traen de la cuna. Que la danza se alegra cuando él es quién la interpreta y que muy probablemente, su nombre pasará a la historia de la danza árabe mundial, cuando se escriba sobre los dotes de este argentino carismático, sensible y sumamente cálido que brinda lo mejor de su danza sobre el escenario y lo mejor de su persona, abajo de él.

Amir Thaleb